domingo, 14 de noviembre de 2010

DESARROLLO EN EL LENGUAJE DEL NIÑOS ENTRE 10 a 12 AÑOS.

                                                              DESARROLLO PRAGMÁTICO
Entre los diez y los doce años, los comportamientos dialógicos de los niños revelan ser muy disímiles; sin embargo, es posible identificar, a lo menos, dos  estrategias:
        De los diez años en adelante, los niños se muestran más competentes en la comprensión de las tareas dialógicas reseñadas, por lo que demuestran una mayor destreza en tomar el punto de vista del interlocutor. Coordinan y complementan sus perspectivas mediante otras demandas comunicativas y lingüísticas. Las normas sociales de derechos, deberes y de participación social son respetadas de manera frecuente. Los niños de esta edad, que son cognitiva y lingüísticamente capaces de pedir información, comienzan a usar clarificaciones respecto del estado del oyente, solicitando información complementaria.
        Desde los doce años, los preadolescentes emplean asiduamente como estrategia fundamental las corroboraciones y las clarificaciones para “reparar” el continuo, que normalmente es afectado por distintas clases de ruido, tales como: partidas falsas, fracaso en la alternancia, expresiones confusas o poco claras, inferencias de malas intenciones, propósitos descorteses, etc. La estrategia principal corresponde a un permanente control del contenido discursivo, corroborando intenciones y propósitos explícitos o implicados. El empleo de esta estrategia de “reparación” del flujo discursivo señala efectivamente el dominio pragmático del
PETICIONES DE CLARIFICACIÓN
La conversación efectiva requiere la coordinación de acción, atención e intención entre dos o más individuos; es casi inevitable que en los procesos conversacionales se originen interferencias o quiebres del flujo interactivo dialógico. Cuando esas rupturas ocurren, se usan procedimientos de reparación, los que deben emplearse para prevenir quiebres en la comunicación y evitar amenazar la relación social.
Muchos de estos problemas de comunicación son encubiertos y no son reconocidos por los interlocutores. Sin embargo, los adultos tienen conocimiento de que estas rupturas pueden ser relevantes, ya que podrían hacer imposible continuar el diálogo. La estrategia de los adultos para superar quiebres en la transmisión del contenido dialógico es el uso de petición de clarificación: por ejemplo, el oyente pregunta: “¿Ah?, ¿qué?, ¿qué dijiste?” o hace alguna petición de clarificación más específica. La clarificación es un punto crucial en el desarrollo de la conversación, de la intención comunicativa y del discurso extendido; sin clarificación, la conversación se rompe y la interacción debe suspenderse.
Los niños deben adquirir la habilidad para ocupar procedimientos de clarificación con el fin de contribuir activamente a reparar quiebres conversacionales. Como los conocimientos pragmáticos del niño se adquieren mediante la interacción dialógica materna, se han examinado en detalle los procedimientos de petición de clarificación empleados por las madres en la conversación entre adulto y niño.
La forma de peticiones de clarificación maternas se ajustan a los cambios que el niño experimenta con la edad, sugiriendo que las madres adecuan sus intentos en las reparaciones de comunicación teniendo en cuenta las habilidades de los niños para procesar información alrededor de los quiebres. Las demandas de clarificación pueden pertenecer a uno de los siete tipos en que varía la información que ellas aportan acerca de la clase de problema que presentan las emisiones de los niños y que causaron el quiebre comunicacional

EL LENGUAJE ESCRITO
El lenguaje escrito es la representación de una lengua por medio del Sistema de escritura. Este influye grandemente en el desarrollo del lenguaje oral, lo cual hace necesario que el desarrollo del lenguaje oral se cumpla en forma adecuada y armónica, llegando así a montar la plataforma idónea para desarrollar el lenguaje escrito. La escritura es uno de los inventos culturales más importantes de la humanidad, surgido de la necesidad de comunicarse, de plasmar y dar permanencia a los pensamientos.
Existen tres motivos por el cual ocuparnos de la escritura, porque;
La escritura es la base de la actividad escolar de los niños.
La escritura es un registro, un reflejo de la personalidad del niño.
La escritura puede reeducarse y a través de su tratamiento no solamente mejorará la calidad gráfica, sino las dificultades que el niño tiene.
Entre los principales factores que determinan la legibilidad de la escritura se ubica la confianza que debe fomentarse en el niño para que demuestre seguridad al manifestar sus ideas en forma oral y escrita; fomentar la actitud positiva del niño hacia su producción escrita; valorar los aportes provenientes del medio inmediato y significativo del niño de manera que parta de construcciones escritas sobre su cotidianidad y vivencias diarias, lo que facilitará cognoscitivamente su acercamiento al aprendizaje de la lengua escrita. Sin temor, puede afirmarse que la escritura es un proceso dialéctico en el que se establece una estrecha relación entre el sujeto que escribe y la temática sobre lo que escribe, y entre ésta y el posible lector o lectora. De allí que, la escritura es una herramienta que le permitirá al niño expresar sus ideas, sus dudas, sus hipótesis sobre la realidad, sus descubrimientos, sus angustias, sus fantasías; es decir a través de la escritura el niño adquiere una herramienta invalorable de comunicación y un instrumento que puede orientar su aprendizaje hacia nuevos contenidos que le permitan el acceso a determinados cuerpos organizados del saber que amplíen sus horizontes intelectuales.

     EL PREDOMINIO DEL LENGUAJE ESCRITO
Lotman (1998) afirma que los procesos históricos y culturales tienden a fragmentarse en períodos aislados de la historia y cultura humanas en general (escritas y no escritas), en los cuales se nota un excesivo predominio del lenguaje escrito.
De hecho, se tiene la idea de que el desarrollo global de la escritura fue posible con la invención del papel, por lo que la historia de la cultura “pre-papel” es considerada erróneamente como una falsificación. Ello en vista de que se impone el criterio de que lo único posible es lo acostumbrado, mientras que se deja de lado lo inexplorado. Incluso se ha establecido un falso nexo existencia humana-existencia de la escritura como ley universal de la cultura, a pesar de que ya son conocidas las civilizaciones que existieron y desaparecieron sin dejar huellas de algún tipo de escritura.
Ahora bien, si “la escritura es una forma de memoria” (Lotman, 1998:82) y si el texto -a su vez- es memoria, entonces puede decirse que todo texto es una escritura mediante un sistema de signos complejos que hablan de la cultura. Además, toda civilización determina lo que se ha de recordar y lo registra a través de los mecanismos de la memoria colectiva (la cultura), para conservar los excesos y los acontecimientos.
Pero al lado de esa conservación está otro tipo de memoria, que tiende hacia la conservación de la información sobre el orden, las leyes (no sobre violaciones y excesos). También está la costumbre que fija ese orden y el ritual que permite conservar todo eso en la memoria colectiva.
Esa memoria colectiva (la cultura) puede ser de dos tipos: una orientada a la multiplicación del número de textos y la otra, a la reiterada reproducción de textos dados de una vez para siempre. Esta última requiere otra forma de organización de la memoria cultural distinta de la escritura (cultura ágrafa), la cual es sustituida por los símbolos mnemotécnicos y los creados por el hombre (además de los rituales que ellos envuelven y los lugares sagrados). A ello se debe agregar que la cultura escrita está orientada al pasado, mientras que la oral lo está al futuro (predicciones, adivinaciones y profecías).
Por eso se puede afirmar que la cultura oral es prospectiva y la cultura escrita es retrospectiva.
Según Lotman, “el mundo de la memoria oral está saturado de símbolos” (1998:87), por lo cual la aparición de la escritura lo que hizo fue simplificar la estructura semiótica de la cultura y la puso a depender de lo escrito. Y todo eso a pesar de la riqueza que en la cultura oral implica el desarrollo de los signos mágicos utilizados en los rituales, que poseen un amplio carácter polisémico derivado de esos rituales y textos orales de los que son signos mnemotécnicos.
En la cultura escrita, los signos significan un sentido; en la cultura ágrafa, los signos hacen acordarse de un sentido. En el primer caso, representan un texto o parte de él, con una naturaleza semiótica homogénea; en el segundo caso, están insertos en el texto sincrético del ritual o ligados mnemotécnicamente a textos orales en un lugar y momento dados.
Esa crítica a lo escrito se remonta incluso a los tiempos de Sócrates, quien asociaba la escritura no al progreso de la cultura, sino a que ésta haya perdido el alto nivel alcanzado por la sociedad ágrafa. De hecho, se plantea que la escritura posee una disposición olvidadiza, pues priva de ejercicios a la memoria (es un recurso para traer a la memoria y no para la memoria, para mejorarla).
                     DESARROLLO DE LOS NIÑOS ENTRE 9 Y 12 AÑOS
En esta época hay más preguntas que respuestas sobre los logros de la ciencia y la tecnología, pero especialmente sobre la convivencia social y la transformación de los valores   humanos y culturales, es necesario hacer un alto para reflexionar sobre el impacto de los vertiginosos cambios que la sociedad moderna tiene en el desarrollo psicológico y social de los niños, ya que son ellos quienes construirán la sociedad del mañana. Estos cambios afectan de diferente manera a los niños en su proceso de socialización (Briceño, 2001).
Las personas viven, actúan   y hacen cosas con sus vidas, continuamente están reconociendo y tomando conciencia de   la realidad de una manera subjetiva (Vygotsky, 1978).
Hojholt (2005) comenta que el desarrollo de los niños se presenta a través de diversos contextos sociales, como son la familia, la escuela, la comunidad y otros ambientes sociales, los cuales implican una pluralidad de participantes que son significativos socialmente. En   el terreno de la psicología es indispensable analizar el desarrollo humano como algo que constantemente cambia, resultado de la participación de las personas en contextos muy particulares en los que existen metas y reglas. En la vida de los niños diferentes adultos forman parte de ella, cada uno en lugares diferentes,   y etapas distintas, pero todos con la responsabilidad de apoyar y guiar su desarrollo y crear mejores condiciones de socialización. Al respecto Martín Woodhead (1991) señala que las necesidades de los niños están dirigidos a terceras personas las cuales se supone deben hacer algo al respecto.
CONTEXTO SOCIAL DEL LENGUAJE
         La teoría de Vygotsky se demuestra en aquellas aulas donde  favorece la interacción social, el cual los profesores hablan con los niños niñas y adolecentes  utilizando el lenguaje para expresar aquello que aprenden, donde se anima a los niños para que se expresen oralmente y por escrito y en aquellas clases donde se favorece y se valora el diálogo entre los miembros del grupo
         Dice que es un proceso de desarrollo del niño durante la interacion social del lenguaje en los niños de 10 a 12 años  apoyada  por el cual a su vez promueve la comunicación y se reduce gradualmente que el niño se hace mas independiente al ejercer su funcion del lenguaje la posibilidad de afirmar y negar lo cual indica que el niño adquiere el lenguaje de su entorno social y entra en el mundo de sus habilidades y convencion social.  Actividades que constituyan un reto, pero que puedan ser logradas por medio de una orientación adecuada por parte del adulto el lenguaje y el conocimiento se desarrollan de manera separada. A medida que los niños adquieren el lenguaje de su entorno social, el desarrollo cognoscitivo y del lenguaje se unen para formar un nuevo nivel de organización por medio del cual los niños comienzan a guiar su conducta verbalmente, utilizando los significados de su cultura particular. Progresivamente, el lenguaje se convierte en una habilidad  por consiguiente, en una herramienta con la que pensamos y controlamos nuestro propio comportamiento. De esta manera, el lenguaje se extiende desde el mundo social y entra en el mundo cognoscitivo individual.
EL CONOCIMIENTO SOCIAL
        La obra de Piaget "El juicio moral en el niño", es la primera conocida sobre este tema. En ella Piaget analiza que la primera forma de moralidad infantil es heterónoma, basada en la autoridad, la obediencia y la coacción.        Esta forma de moral limita la autonomía del conocimiento y de una verdadera conciencia moral, la cual es posible solamente en el reconocimiento y el respeto del mayor al menor. Piaget entiende que el desarrollo pleno de la personalidad no se puede alcanzar en un medio coercitivo y sin tolerancia.
        La educación moral sólo será efectiva si se desarrolla en un ambiente justo, organizado democráticamente y basado en valores como la responsabilidad compartida y el respeto mutuo. De no existir estas condiciones en el entorno del sujeto será en vano inculcarlos a través de la enseñanza. El sentido moral durante la infancia es abordado y asimilado por el niño acorde a su estadio cognitivo. De ahí que construyen una realidad social interior disímil a la objetiva de su entorno.
        La tendencia común en los pequeños de edad pre-operatoria es vincular los conceptos sociales a conceptos parentales de relación directa, no les es posible captar la impersonalidad de algunos tipos de relación social.  Otra cualidad es relacionar la economía directamente con los objetos, si bien conocen la relación riqueza-dinero la relacionan únicamente a través de los objetos tangibles, no pudiendo relacionarlo por acciones intangibles como por ejemplo el beneficio que proporciona una actividad intelectual (profesional).
        Tienen un concepto simplista de la realidad, el que hace algo, tangible obtiene una recompensa (dinero), quien realiza una actividad intangible no obtiene remuneración directa, (por ejem. : de la actividad educativa o administrativa no se desprende un objeto tangible como la casa que construye un albañil, por lo tanto, para el niño, "el albañil gana dinero porque construye algo tangible, mientras un médico habrá de pedirlo en el banco que es quien lo fabrica".
        No comprenden el todo de un proceso social como pueden ser la guerra o la pobreza, sino que identifican hechos parciales que pueden internalizar y los transforman en reglas generales.
En la pre-adolescencia (aproximadamente entre 10 a 11 años) recién comienza a entenderse: la escasez de recursos, la naturaleza personal de algunas relaciones, la diacronía de algunos fenómenos sociales.
        Aún llegada la adolescencia les resulta difícil contextualizar a los hechos históricos como por ejemplo la relación de un descubrimiento científico como se contextualiza con las demás disciplinas del momento, con los conceptos sociales de la época y sincrónicamente que causas lo hicieron posible y sus consecuencias sobre los tiempos posteriores al mismo.
Clase social de los niños entre 10 y 12 años
La socialización del niño según piaget, con respecto a los padres, el niño va aumentando su nivel de independencia y distancia, como consecuencia de su madurez física, cognitiva y afectiva. El tiempo destinado por los padres a cuidar los niños entre 6 y 12 años es menos de la mitad de lo que ocupan cuando son preescolares. Sin embargo, los padres siguen siendo figuras muy importantes; los niños se dirigen a ellos en busca de afecto, guía, vínculos confiables y duraderos, afirmación de su competencia y valor como personas
Progresivamente, se va tendiendo a una corregulación de la conducta del niño, entre él y sus padres. Éstos realizan una supervisión general en el control, y el hijo realiza un control constante. La eficiencia de esta regulación está determinada por la claridad de la comunicación entre padres e hijos, las reglas claras, sistemáticas y consistentes.
Los profesores comienzan en este período a tener una mayor importancia, se convierten en sustitutos de los padres en el colegio; sin embargo el valor que le asignen al niño va a estar dado por la demostración de sus capacidades. Los profesores imparten valores y transmiten las expectativas sociales al niño y a través de su actitud hacia él colabora en el desarrollo de su autoestima.
Se ha demostrado que aquellos profesores que muestran confianza en la capacidad del niño, incentivan el trabajo y el desarrollo de potencialidades en el niño, a la vez que favorecen un autoconcepto y una autoestima positivos. En este período existe un gran aumento de las relaciones interpersonales del niño; los grupos de amistad se caracterizan por ser del mismo sexo. Entre los escolares pequeños (6 y 7 años), hay mayor énfasis en la cooperación mutua, lo que implica dar y tomar, pero que todavía está al servicio de intereses propios (nos hacemos favores). En los escolares mayores (8 a 10 años), la amistad se caracteriza por relaciones más intimas, mutuamente compartidas, en las que hay una relación de compromiso, y que en ocasiones se vuelven posesivas y demandan exclusividad.
En esta etapa del desarrollo del niño en edades comprendidas de 10 a 12 años, se muestra la interacción con ellos donde descubren sus aptitudes y es con ellos con quienes va a medir sus cualidades y su valor como persona, lo que va a permitir el desarrollo de su auto concepto y de su autoestima. Las opiniones de sus compañeros acerca de sí mismo, por primera vez en la vida del niño, van a tener peso en su imagen personal.
El intercambio con los compañeros permite al niño poder confrontar sus opiniones, sentimientos y actitudes, ayudándole a examinar críticamente los valores que ha aceptado previamente como incuestionables de sus padres, y así ir decidiendo cuáles conservará y cuales descartará. Por otro lado, este mayor contacto con otros niños les da la oportunidad de aprender cómo ajustar sus necesidades y deseos a los de otras personas, cuándo ceder y cuándo permanecer firme.
El aspecto negativo en este ámbito es que los niños de esta edad son muy susceptibles a las presiones para actuar de acuerdo con los pares. Esto principalmente afecta a los niños de baja autoestima y habilidades sociales poco desarrolladas. En términos generales, la relación con los pares, contrapesa la influencia de los padres, abriendo nuevas perspectivas y liberando a los niños para que puedan hacer juicios independientes.
Existe consenso en que el logro de relaciones positivas con pares y la aceptación por parte de ellos, no son sólo importantes socialmente para los niños sino también dan un pronóstico acerca de su ajuste social y escolar posterior. El aislamiento social, durante el periodo escolar es un indicador importante de desajuste o trastorno emocional.
En esta etapa evoluciona la inteligencia representativa.
El paso del pensamiento intuitivo al operatorio supera el carácter cambiante, inestable y subjetivo del pensamiento pre – operatorio en el sentido de una mayor estabilidad, coherencia y movilidad. El pensamiento se vuelve verdaderamente lógico.
Según Piaget existe una continuidad funcional: la inteligencia sigue siendo una marcha progresiva hacia una mayor adaptación, en la que la asimilación y la acomodación juegan un papel primordial en el intercambio entre el sujeto y el entorno.
La intuición es una acción interiorizada. Progresivamente las acciones interiorizadas que permanecían aisladas en la etapa anterior se integran en sistemas de acciones, en el sentido de que una acción puede compensar o anular a otra anteriormente ejecutada.
Esta propiedad de poder integrarse en un sistema concede al pensamiento operatorio un equilibrio que está ausente en el pensamiento intuitivo, el cual se caracteriza por un equilibrio inestable.
                         Bilingüismo y las diferencias étnicas
El bilingüismo de los niños comienza desde sus  familias que deciden escolarizar a sus hijos en un colegio cuya lengua de instrucción es diferente a la usada por la familia y no es la lengua de comunicación mayoritaria en la sociedad en la que el niño vive.
        Puede ser también que simplemente el niño no conozca o no consiga retener la palabra en la otra lengua, aunque forme parte de vocabulario básico. Se debe tener en cuenta que los padres que han elegido un colegio bilingüe, priorizan el lenguaje como determinante de una educación de calidad. Aquellas familias que no basen sus relaciones en una comunicación lingüística frecuente, en realidad y sin darse cuenta, van en contra de los principios que ellos mismos han elegido como básicos para la educación de sus hijos. Recomendamos, pues, que los padres hablen, escuchen, lean, canten… jueguen con el lenguaje, en definitiva pues esto sólo puede repercutir en el bienestar de los hijos.
INTEGRANTES:

DEISY LEON
ELIBETH SAEZ
LEIDY ALASTRE
LUSY RAMIREZ
ODALIS BELTRAN

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Desarrollo Lingüístico en niños de 0 a 2 años.